Sobre mí

Mi nombre es Alberto Gómez, soy fotógrafo de naturaleza y contador de historias.

Cada día, la fotografía vive en mí una fase de conexión y otra de inspiración. Conecto con el latido del bosque, con los vivos colores de las pequeñas 
aves, con el desgarrador sonido de la berrea, el frágil aleteo de la mariposa y el ancestral aullido del lobo.

Me siento afortunado de poder mostrar, aún, una tierra que vio caer grandes civilizaciones pero que mantiene vivas sus verdaderas catedrales, en 
forma de centenarios alcornoques, profundos mares y recónditos parajes, donde habitan algunas de las leyendas de nuestra fauna ibérica.

Me considero autodidacta, pues he aprendido a base de ensayo y error, de leer miles de artículos, libros y manuales, de perder muchos momentos 
“retratables” y disfrutar de infinidad de horas en el campo.

Fue mi padre el que me inculcó esa sabiduría y amor incondicional por todo aquello que está vivo y siente, recuerdo esas jornadas de pesca y largos 
paseos a través del bosque mientras me enseñaba a reconocer las diferentes especies con las que nos cruzábamos en el camino. Siempre buscando ese 
contacto continuo con la naturaleza, que me hace poder ser yo mismo.
Mi pasión por la fotografía comenzó una mañana de primavera, cuando observé un grupo de bulliciosos abejarucos desde mi ventana, la necesidad de 
acercar aquella bella imagen a mis ojos, me hizo tomar la decisión de adquirir mi primera cámara réflex.

A medida que fui creciendo como naturista también lo hice como artista y fotógrafo, seguí mejorando mi material hasta conseguir un equipo que me 
permite capturar lo que me rodea en cualquiera de sus formas, desde minúsculos insectos hasta la grandeza de nuestra galaxia. Actualmente cuento 
con una Nikon D500 y una Nikon Z6, ambos buques insignia de Nikon, que me dan la velocidad y prestaciones que necesito para tener éxito en todas las 
disciplinas fotográficas que me apasionan